La institución
Prepara el terreno, traza el camino y construye el ambiente donde cada estudiante puede crecer.
Vocación · Rigor · Entrega
Tres almendros · Una sola raíz
La nueva identidad no rompe con el pasado. Hace visible una verdad que ha acompañado al colegio desde su origen: aquí nadie crece solo.

El origen · 1991
El 22 de enero de 1991, nueve fundadores hicieron una promesa en este rincón de Colombia: crear una institución bilingüe capaz de formar líderes íntegros y cambiar destinos.
Eligieron el almendro como símbolo. Un árbol resistente, siempre verde, de copa generosa y tronco firme: la imagen de una institución que da sombra, protege y continúa creciendo sin importar la estación.
Lo que siempre estuvo ahí
Durante más de tres décadas, tres troncos crecieron juntos dentro del círculo del símbolo original. La renovación no inventó algo nuevo: reveló con claridad a la institución, al estudiante y a la familia.
Los tres árboles emergen desde las letras GLA y viven dentro de un círculo sin principio ni fin. Cada elemento conserva una parte de la historia y expresa una promesa hacia el futuro.
Por qué tres árboles
Prepara el terreno, traza el camino y construye el ambiente donde cada estudiante puede crecer.
Vocación · Rigor · Entrega
Ocupa el centro y se eleva hacia el mundo, sostenido por la institución y abrazado por su familia.
Potencial · Propósito · Razón
Completa el abrazo, refuerza lo que el colegio construye y recuerda a cada estudiante de dónde viene.
Origen · Confianza · Amor
Sin institución, no hay camino. Sin familia, no hay raíz. Sin estudiante, no hay razón. Juntos, hay almendros.
Debajo de los árboles, las letras forman el suelo que los nutre: la historia, las decisiones y los principios que sostienen cada nueva generación.
G, de Gimnasio, evoca el espacio donde se forman la mente, el carácter y el espíritu. L, de Los, afirma el plural: nadie crece ni lidera en solitario. A, de Almendros, conserva el árbol que desde 1991 da nombre, identidad y carácter a la institución.
El círculo abraza el símbolo y reúne cinco verdades que se mantienen en movimiento.
Una vez almendrino, por siempre almendrino.
La forma evoluciona; la promesa permanece.
Un entorno seguro, exigente y esperanzador.
Identidad y criterio para transformar el mundo.
Cada generación prepara el suelo para la siguiente.
La promesa
Quien conoce la historia ya no ve solo tres árboles, tres letras y un círculo.
Ve una comunidad construida durante más de tres décadas, la apuesta temprana por el bilingüismo, generaciones de egresados y una institución que decidió mostrar con orgullo lo que siempre ha sido.
Conocer el sistema de logos